Las Apuestas especiales
Las apuestas especiales, son apuestas que se realizan sobre características menos promocionadas de los eventos. La metodología es sencilla, las casas de apuestas realizan una serie de preguntas determinadas y el apostante decide o no participar en ella.
Dentro de las apuestas especiales algunas son más lógicas y otras son más curiosas pero no por ello inviables, por ejemplo en un equipo de baloncesto se podría apostar por quién realiza el primer tanto, o como forma el cinco inicial o quién es el primero en abandonar el juego por personales.
Según el nivel de complejidad de la apuesta será la cantidad de dividendos que otorgue.
La buena fé del deportista es fundamental a la hora de confiar en este tipo de apuestas en los eventos deportivos. Por ejemplo se puede apostar en fútbol por cual de los dos equipos será el primero en efectuar un saque de banda. Pero este tipo de apuestas es la que tiene que tener un especial control de los organismos puesto que son las más fáciles de manipular. Hace un tiempo comentábamos con unos amigos como era posible que los ingleses hiciesen este tipo de apuestas (sencillo, el honor juega un rol importante en esa sociedad), en algunas partes de América del Sur de existir esa pregunta habría muchos beneficiados pues bastaría únicamente con convencer al jugador que saque, de arrojar el balón afuera e ir a cobrar el premio.
Más allá de suspicacias y de mantener el principio maradoniano de que “La pelota no se mancha”, las apuestas especiales tradicionales refieren a las expulsiones, la cantidad de corners, si algún jugador marcará un hat-trick, si el portero marcará etc.
Pero las apuestas especiales no son patrimonio exclusivo de los eventos deportivos. Se pueden ver además en política, clima, sociedad, cine y espectáculos.
En la política este tipo de apuestas, puede ser tomado también como una variante a los sondeos de opinión o encuestas.
Especular sobre el futuro de ciertas estrellas (últimamente Paris Hilton y Britney Spears son las favoritas de las casas de apuesta) está muy de moda, pudiendo entonces hacer una apuesta sobre su comportamiento, su carrera o incluso su muerte.
Pero no solo los personajes reales tienen participación en este tipo de apuesta, por estos días el mundo apostaba cual sería el final de Harry Potter pagándose 33 a 1 la hipótesis del suicidio.