Realizar una apuesta con handicap.

Ideada con la finalidad de igualar encuentros que a priori no presentan mucho atractivo para el apostado, la apuesta con Handicap otorga una ventaja para uno de los participantes de la contienda.
El baloncesto es uno de los deportes en los cuales esta metodología es muy utilizada, pero la misma también es bastante común en el fútbol y balonmano.
Pongamos algunos ejemplos:
Supongamos eventos futbolísticos tales como partidos de la Copa del Rey. Esta competencia que enfrenta equipos de divisionales diferentes, por lo general en las primeras rondas presenta encuentros muy desnivelados. Barcelona podría enfrentarse al Badajoz. De antemano la superioridad catalana es evidente dada la calidad de su plantilla y el presupuesto con el que se enfrenta la temporada. Es en estos casos cuando al equipo más débil, se le otorga una ventaja. Supongamos que el handicap a otorgar es de 0-3 a favor del Badajoz. Si el resultado fuese 2-0 a favor del Barça, ganarían los aficionados que hubiesen apostado por el Badajoz pues el resultado global sería 2-3.
En resumidas cuentas, el resultado del partido sería el resultado real más el handicap otorgado. Caso similar a aquellos encuentros de pequeños cuando al jugar con niños mayores los mismos nos daban cierta cantidad de goles de ventaja antes de comenzar el partido con la idea de hacerlos más parejos.
De la misma forma, este tipo de apuesta se presenta en el baloncesto, en donde los handicaps varían según los potenciales ofensivos y defensivos de cada conjunto, y donde las diferencias entre los potenciales de un equipo y otro por lo general se plasman en la cancha en muchísimo mayor porcentaje que en el fútbol.
En resumen las apuestas con handicap fueron pensadas por las casas de apuesta como la forma de nivelar las contiendas y hacerlas de esta forma más atractivas para los apostantes, a los efectos de que todas las confrontaciones tengan su atractivo, puesto que el débil se verá favorecido.